Trabajo publicado en la Revista ACTUALIDAD PSICOLÓGICA- Año XXI-Nº237-Noviembre 1996
PSICODRAMA:
UNA HERRAMIENTA EFICAZ EN EL CAMPO DE LA MEDIACION
Lic. Silvia B. Schverdfinger (*)
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Qué es el Psicodrama? Entiendo el Psicodrama como un dispositivo teórico y técnico donde la palabra, el cuerpo, el juego y la creatividad se expresan.
El trabajo psicodramático propone, en un tiempo y espacio delimitado (encuadre psicodramático con sus reglas), abrir a sucesiones de movimientos, ritmos, velocidades, intensidades, imágenes, pensamientos en escenas, escenas, que los sujetos participantes producen en lo individual, vincular, institucional.
El Psicodrama deviene una actividad transformadora en cuanto posibilita la exploración de la subjetividad y los atravesamientos múltiples que en ella hace lo social, lo vincular , lo personal, lo histórico.
El creador del Psicodrama fue Jacobo Levy Moreno, un auténtico creador e investigador de la Psicología Social, de origen rumano, quién se radicó en Estados Unidos, donde construyó y aplicó sus teorías: Sociodrama, Psicodrama y Psicoterapia de Grupo.
El Psicodrama tiene su origen en el teatro, pero se diferencia de él, en que toma la representación dramática - la escena - como núcleo del abordaje y la exploración del ser humano y sus vínculos.
Todo abordaje tiene como sustrato una visión del hombre, del mundo, de la vida, de la salud y de la enfermedad; yo entiendo al ser humano como un ser social, que nace, se desarrolla y vive en grupos. En mi experiencia de veinte años de trabajo clínico, docente e institucional, veo que la mayoría de los conflictos se centran en las dificultades de los vínculos con los otros. El hombre necesita del amor y de la pertenencia para construir su identidad.
Psicodrama: su aplicación. Las técnicas psicodramáticas son una herramienta sumamente eficaz para la exploración del núcleo conflictivo y vía regia de acceso al inconciente de las personas, tomando en cuenta al hombre en la dialéctica de su mundo interno y externo; facilitan la manifestación de los sentimientos latentes.
La acción unida a la palabra brindan un más completo despliegue del conflicto, del drama que ocupa al protagonista en el espacio dramático. El encuentro de miradas, el contacto o la distancia entre los cuerpos, modifica cualitativamente la comunicación, donde afectaciones, emociones, compromisos resultan prácticamente ineludibles.
Las técnicas role-playing ó juego de roles, inversión de roles, soliloquio, doblaje, espejo, reportaje, etc. posibilitan ponerse en el lugar del otro, salir de la versión monocular que cada persona tiene de sí misma y del otro, para abrir a múltiples versiones, sentidos y facilitar la comprensión de la propia problemática y de la del otro y multiplicar creativamente diferentes alternativas de salidas a los conflictos planteados, que por lo general producen encierro, asfixia y hostilidad.
Psicodrama: un aporte creativo para el mediador. Considero que el buen desempeño del mediador depende de su excelencia en la formación teórica, del entrenamiento y capacitación técnico-vivencial y de condiciones personales tales como ser creativo, plästico, flexible, abierto, amplio, atento a la escucha y a la observación múltiples, amable y con sentido del humor - serio pero no solemne, responsable y conciente de su compromiso e implicación desde su rol, entusiasta, capaz de conectarse con la alegría, la confianza y la credibilidad en sí mismo de ser un facilitador entre dos partes en conflicto para el encuentro de una comunicación cualitativamente diferente donde devengan ambas satisfechas.
El aprendizaje del abordaje psicodrámatico, tanto en cuanto a su marco conceptual como a su método de instrumentación técnico-práctico es un facilitador y potenciador de tales condiciones. Creo que el verdadero aprendizaje se produce desde la propia vivencia personal y con otros.
El Psicodrama también es un dispositivo eficaz para descubrir, explorar e investigar las dificultades y “escenas temidas” en el ejercicio del rol profesional, ya que cualquiera sea el lugar de intervención profesional, la persona está involucrada e implicada como sujeto con su propia historia y afectaciones en el aquí y ahora de la tarea que realiza.
Doy cuenta de ello a travës de mi extensa e intensa labor en Psicodrama y sus campos de aplicación, la Clínica - la Educación - lo Institucional - lo Comunitario en quehaceres siempre interdisciplinarios.
El Psicodrama pues, deviene una herramienta útil de abordaje en la mediación y de exploración del rol profesional del mediador.
10.-Trabajo publicado en la Revista ACTUALIDAD PSICOLÓGICA- Año XXIV-Nº 261-Enero-Febrero 1999
PSICODRAMA: UN DISPOSITIVO PARA LA PRODUCCION CREATIVA
Lic. Silvia Schverdfinger
Más de veinticinco años de investigaciones filosóficas y psicológicas de diversas corrientes dan cuenta del interés, la importancia y la vigencia de la temática sobre CREATIVIDAD. Actualmente y en nuestro medio son muchos los aportes teóricos y las contribuciones técnicas provenientes de distintas disciplinas, que brindan al interesado, la posibilidad de un abanico amplio para construir su abordaje teórico-técnico personal sobre el tema.
De acuerdo con Donald Winnicott en su obra “Realidad y juego” la creatividad es un atributo humano, una capacidad a ser desarrollada por cualquier persona en cualquier acto o situación de su vida cotidiana. Es decir, que son creaciones no solamente las obras de arte, sino cualquier tarea que supere una simple adaptación o una actitud mecánica, rutinaria de la vida cotidiana, realizada en forma original, singular, una innovación, invención. La creatividad es una actitud, un enfoque de la realidad, una manera de vivir la vida satisfactoriamente. El impulso creador es universal, sus fuentes son los primeros años de la vida del sujeto, es decir, primero, la relación entre el bebé y su mamá, luego el niño y su ambiente social.
Para que el sujeto pueda desarrollarse y crecer de manera saludable, es necesario que el ambiente de su infancia haya sido lo “suficientemente bueno” , facilitador del despliegue de la capacidad creadora donde el niño se sienta contenido afectivamente, respetado en sus impulsos y actitudes espontáneas, sus deseos e intereses, donde no se coarten sus juegos ni la libre expresión de su imaginación.
El juego del niño, antecesor de la creatividad en el adulto, tiene dos funciones: elaborar situaciones conflictivas y dar expresión a la potencialidad creativa. Mientras el niño juega está ubicado en una zona intermedia entre sus fantasías, su mundo interior y la realidad externa, que le permite recrear el mundo exterior acorde con sus vivencias internas.
La matriz creadora se construye en los juegos de infancia y en la frondosa producción imaginativa del adolescente. Cuando el adulto crea, en verdad, está re-creando aquel espacio ludico de la niñez, su mundo imaginario infantil, aquellas fantasías que una y otra vez se repiten en el sujeto a lo largo de la vida, muchas veces inconscientemente.
El proceso creador ofrece la oportunidad de transformar lo siniestro en maravilloso, en el sentido de realizaciones vitales; es una búsqueda, es bucear en el interior de uno mismo, saber tolerar las angustias, la frustración, el sentimiento de encierro y de soledad, los miedos, el cautiverio en la tristeza, hasta provocar un movimiento interior que conecte con la máxima necesidad de libertad.
Durante el momento creador surge el placer por la sorpresa, lo insólito, por la magia del descubrimiento de lo que era desconocido de uno mismo.
Creatividad es una búsqueda hacia la verdad, no sólo en el sentido de expresión del espectro total de la experiencia y sentimiento de unicidad de cada persona, sino también un acto social, un compartir colectivamente la vivencia estética. La creación es entonces, una forma de superar la soledad y el aislamiento, la posibilidad de comunicar el acontecer interior al otro, de compartir el placer por lo estético.
Las posibilidades creadoras son rasgo y condición de salud. El hombre universalmente lucha contra el miedo a la muerte y la locura. Aceptar la realidad con sus pautas y normas de manera rígida deja atrapado al sujeto en el encierro, el sometimiento y la falta de libertad. Para crear hay que transgredir, subvertir lo instituído, en cada uno de los espacios de nuestro quehacer cotidiano.
Algunas personas presentan dificultades en torno a la creatividad. Sus impulsos creativos se encuentran frenados, bloqueados o reprimidos y se manifiestan como miedo a fracasar (dolor, verguenza), renuencia al jugar (temor a parecer disparatado o tonto al experimentar con lo insólito), rigidez, elusión de frustración (renunciar pronto cuando surgen obstáculos), miedo a lo desconocido, desconfianza en las fantasías.
El PSICODRAMA ofrece una gama interesante de recursos que permiten focalizar el conflicto y trabajarlo posibilitando liberar el proceso creador. El Psicodrama surge a partir del teatro. El creador del Psicodrama fue Jacobo Levy Moreno, un auténtico inventor e investigador de la Psicología Social, quien construyó y aplicó sus teorías: el Sociodrama, el Psicodrama y la Psicoterapia grupal.
Moreno rescató dos elementos interesantes del teatro que son: la catarsis y la identificación; observó que producen efectos terapéuticos tanto en los actores como en el público. . Catarsis significa purificación (liberación de los sentimientos de compasión y terror )y a través de la identificación con los personajes, permite que el público también produzca su catarsis. Según Aristóteles en su Poética, “la tarea de la tragedia es producir (en los espectadores), por medio del temor y la piedad, una liberación de tales emociones”. Moreno destaca su diferente punto de vista. Según este autor, “el fundamento del análisis de Aristóteles fue la tragedia terminada. Trató de extraer el sentido del teatro del efecto que ejercía un producto terminado sobre la gente durante su presentación”. El fundamento sobre el que se basa Moreno es la realización espontánea y simultánea de una obra poética, dramática, en su proceso de desarrollo, desde su comienzo en adelante y la catarsis se produce no solamente en el público - efecto deseado secundario- y no en los personajes de una producción imaginaria, sino primordialmente en los actores espontáneos del drama, que producen los personajes liberándose de ellos al mismo tiempo.
El Psicodrama se diferencia del teatro, en que toma la representación dramática, la escena, como núcleo del abordaje y la exploración del ser humano y sus vínculos.
El Psicodrama Psicoanalítico Grupal contiene líneas de pensamiento actual y desarrollos teóricos resultantes en su origen de la convergencia del Psicodrama, la Psicoterapia Grupal y el Psicoanálisis; concibe al hombre como productor de subjetividades teniendo en cuenta las singulares condiciones de nuestro contexto social-histórico actual y comprende también una forma particular de pensar lo grupal, considerando el grupo como campo de problemáticas donde se producen múltiples atravesamientos, constituyéndose una red de identificaciones.
La articulación entre la mirada y la acción imbricadas con la palabra conforma la condición de posibilidad del trabajo psíquico, en cuanto brindan un mayor despliegue del conflicto - constitutivo del sujeto humano - y permiten nuevos reordenamientos de enlaces en relación con situaciones del pasado actualizadas en el presente, resignificadas y con proyección al futuro.
En nuestra experiencia vemos que la mayoría de los conflictos se centran en las dificultades de los vínculos con los otros ya que, el hombre construye su identidad individual y necesita del amor y de la pertenencia, es decir, necesita una identidad grupal. La dramatización resulta una vía regia de acceso al inconsciente, rescatando su conocimiento para integrar al sujeto como ser social, comprendiendo sus ocultos y complejos vínculos.
La actividad grupal permite multiplicar los aportes individuales enriqueciendo a cada uno de los integrantes y permitiendo ayudarse entre sí a elaborar ansiedades, temores y fantasías que puedan obstaculizar el proceso de crecimiento.
He comprobado que el dispositivo psicodramático en algunos casos deviene terapéutico, aún cuando su ámbito de operatividad no sea la clínica ni el objetivo específico del trabajo a realizar sea la cura. También considero que siempre es formativo, en cuanto el sujeto queda personalmente implicado por la movilización de los procesos psíquicos que la vivencia con otros produce con variadas intensidades. El encuentro de miradas, el contacto o la distancia entre los cuerpos, modifica cualitativamente la comunicación, donde afectaciones, emociones, compromisos resultan prácticamente ineludibles.
Es significativo señalar que en los últimos tiempos el Psicodrama se despliega en el devenir de las prácticas que proyectan una función social y comunitaria con mucho más fuerza que en el campo de la clínica. Prueba de ello son los profesionales de distintas disciplinas que se acercan a los espacios de formación y supervisión. La práctica interdisciplinaria y el trabajo en equipo facilitan y enriquecen las actividades.
El trabajo psicodramático propone, en un tiempo y espacio delimitados (encuadre psicodramático con sus reglas), abrir a sucesiones de movimientos, ritmos, velocidades, intensidades, imágenes, pensamientos en escenas, escenas, que los sujetos integrantes del grupo producen en lo individual, grupal e institucional.
El Psicodrama deviene una actividad transformadora en cuanto posibilita la exploración de la subjetividad y los atravesamientos múltiples que en ella hace lo social histórico en los ámbitos de trabajos cotidianos, clínicos, educacionales, comunitarios, institucionales.
El lugar de la coordinación es soporte de las transferencias positivas y negativas de los integrantes; es soporte de la producción grupal. En mi experiencia como coordinadora de actividades grupales he observado que el grupo, en la medida en que se va constituyendo como tal, va entretejiendo su imaginario cada vez con mayor intensidad en los entrecruzamientos de las identificaciones y transferencias entre sus propios pares. La comunicación entre el grupo y el coordinador que en un principio es radial (el foco de la mirada grupal es a la coordinación), va cediendo hacia otros lugares y personas. La figura del coordinador va teniendo cada vez menos visibilidad, va desdibujándose - se “juega” , se “fuga” por entre las figuras de los integrantes y de la dimensión grupal - institucional. No todo coordinador está preparado y dispuesto a este acontecer. Son numerosos los grupos que malogran su proyecto o quedan en una posición de repetición inacabada de demanda, por la no tolerancia de la coordinación a aceptar el lugar de soledad y alejamiento. Tengo la convicción de que un grupo transita por un proceso verdaderamente creador si tanto grupo como coordinador pueden separarse. El grupo queda en tarea creativa activa si soporta el sentimiento de “ser abandonado” por el coordinador y si atraviesa con movilidad las angustias y ansiedades que provocan la situación de caos, desorden, de “página en blanco” previo a toda puesta en acto de la creación. Si bien la producción creativa de un grupo no depende únicamente de la coordinación, pensamos que sí es necesario que el coordinador reúna ciertos rasgos o características tales como plasticidad, flexibilidad, juventud (de espíritu e inventiva), inteligencia, apertura de sentidos y afectos, confianza, credibilidad, confiabilidad, curiosidad, pasión, entusiasmo.
De nuestra experiencia de coordinación compartida en programas de talleres abiertos a la comunidad, nos cabe algunas reflexiones sobre el proceso creador. A l comienzo éste responde a un estado mucho más relacionado con las impresiones afectivas, sensoriales, que con la razón o el análisis de lo cotidiano. En esos momentos, el contacto es con nuestras fobias, angustias, deseos que nos van a permitir conectarnos con nosotros mismos, desde las elecciones cotidianas, que nos ayuda a formar una identidad, una forma de ser y actuar singular, ya que, si de algo no podemos evadirnos, es de lo que cada uno es. Se trata de re-elaborar nuestros miedos y locuras. A partir de allí surge lo más vital, lo más intenso, una necesidad de modificar, de transformar la realidad, poco a poco, con pequeños cambios, sin grandes ambiciones, pero sí con constancia, para procurar mayor bienestar personal y social. Nuestro rol de coordinadores, operadores sociales, es importante porque nos hemos formado para transformar lo siniestro en realizaciones vitales. Para ello es necesario no ser pasatista ni snobista. Debemos habituarnos a trabajar en zonas de conflicto, a compartir nuestros recursos técnicos y experiencias con la comunidad, generar con ella proyectos, ayudar a la formación de sus multiplicadores. Compartir logros, dificultades y disfrutar de la experiencia
La condición de sujeto, de la persona ( “per sonare” el sitio donde está el sonido, el de cada uno), es la que lo hace reflexionar sobre él mismo, los suyos y su entorno. La cualidad de responder y comprometerse con su realidad le permite al individuo transformarse en cada acto, cambiar y devenir sujeto construyéndose a sí mismo. Esta forma de reflexionar y la capacidad de hacer aportes a los desafíos y dificultades, le posibilita al sujeto construir su propia cultura, entendiendo por cultura todo el resultado de la actividad humana, del esfuerzo creador y recreador del hombre. A partir de preguntar y preguntarse, de relacionarse y emitir respuestas, somos hacedores de nuestra propia historia.
En los talleres comunitarios partimos siempre de la práctica, de lo que la gente sabe, vive y siente, de sus diferentes situaciones de vida, de sus problemas, de sus padecimientos. Esto nos permite desarrollar un proceso de teorización para ubicar lo cotidiano, lo inmediato, lo individual y lo social, lo colectivo, lo histórico y lo estructural. Luego volvemos a la práctica para intentar transformar esas realidades.
El recurso psicodramático nos permite desarrollar un proceso colectivo de discusión y reflexión; colectivizar el conocimiento individual; desarrollar una experiencia de reflexión en común, una creación conjunta del conocimiento donde todos somos partícipes de su elaboración. Los coordinadores debemos tener claro cuándo, cómo y para qué utilizar determinados recursos técnicos, conocer muy bien sus posibilidades y sus límites.
Mi experiencia desde 1979 como docente, tanto en el ámbito de la Universidad pública así como también en el ámbito de instituciones privadas, avalan mi consideración que el Psicodrama es un dispositivo pedagógico productor de creatividad. Considero que el verdadero aprendizaje se realiza desde la vivencia personal con la participación libre y activa del estudiante, potencial productor del conocimiento. El docente facilita y estimula la libertad de pensamiento , capacidad de reflexión y creatividad del alumno ayudándolo, desde su mayor bagaje de conocimiento y práctica, a articular lo teórico con lo vivencial y con lo técnico, es decir la teoría con la práctica. La propuesta de la modalidad es siempre grupal, entendiendo que un grupo desarrolla su máximo potencial creativo cuando cada sujeto ha interiorizado el pensamiento común del grupo y además la singularidad de cada uno. El grupo deviene facilitador de potencial creativo individual de cada integrante. Asímismo, aprender en grupo provoca un efecto multiplicador del saber y del deseo de investigar, producir y crear.
El juego vivencial es una forma de aprendizaje y uno de los recursos más efectivos en la recreación del conocimiento. En nuestros trabajos pedagógicos, la propuesta psicodramática pretende el objetivo de aproximarse a la temática particular de que se trate y profundizar la comprensión teórica de la misma, desde la experiencia vivencial a través de recursos técnicos psicodramáticos. Por lo general trabajamos con ejercicios de caldeamiento, juegos dramáticos y dramatizaciones. Al comienzo se plantean los ejes temáticos a explorar y en un posterior momento se articula teóricamente lo acontecido vivencialmente. Se finaliza la unidad pedagógica con una síntesis conceptual y una producción creativa colectiva final.
Hemos observado que aquello que se moviliza en cada persona durante la experiencia vivencial, que determina la investidura de representaciones cinéticas y visuales, permite que las concepciones teóricas o prácticas de los diferentes alumnos, puedan reorganizarse desde modos anteriores de adjudicación de sentido. El destino de estas concepciones movilizadas y reorganizadas es el de sufrir un nuevo enlace con representaciones palabras mediante un análisis teórico del material, lo que posibilita un reordenamiento a posteriori de lo trabajado, que se constituye como un camino abierto a nuevos efectos retroactivos desde otras fuentes de información o conocimiento posibles sobre la temática específica programada.
Desde la docencia en grupos de formación en Psicodrama Psicoanalítico Grupal, he observado con alegría, tanto en los espacios que con mis colaboradores hemos creado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, como en la institución privada donde integro el equipo docente, que las personas que se acercan convocadas por el objetivo de formarse y entrenarse para ser psicodramatistas y coordinadores grupales provienen de distintos quehaceres profesionales y artísticos y la mayoría plantean las expectativas de encontrar un ámbito propicio para reunirse con otros, para hacer y pensar junto con otros y para explorar y desplegar sus aspectos creativos, a través de recursos que invitan a reconectarse con la actividad lúdica, para muchos hace tiempo abandonada; con el cuerpo en movimiento y contacto con otros cuerpos en movimiento y con las técnicas de las dramatizaciones, que posibilitan el despliegue y devenir de afectos, emociones, con diferentes ritmos, velocidades e intensidades. Las reflexiones y comentarios sobre lo dramatizado da lugar a la multiplicidad de sentidos posibles y la oportunidad de romper con la propia versión monocular que cada uno trae de sí mismo como identidad personal y profesional. En este sentido insisto en la consideración de que este tipo de aprendizaje deviene terapéutico porque posibilita nuevas y múltiples lecturas posibles que se suman a la que cada integrante trae de su microterritorio vital.
Es interesante destacar que muchos de los alumnos que egresan de estos espacios de formación abren nuevos territorios en sus lugares de inserción cotidiana, descubren una manera de producir creativamente en sus quehaceres, aunque muchos de ellos no se dediquen específicamente a aquello para lo cual fueron formados en estos espacios.
La concepción psicodramática psicoanalítica en la clínica, posibilita al terapeuta consonar y resonar con el paciente, dejarse afectar y capturar por las escenas que cada persona convoca con el afán de conjurar, exorcizar, matar, rescatar, elaborar. Comprende un ejercicio continuo de pensamientos en escenas. El terapeuta debe ser lo suficientemente plástico para entrar y salir de las escenas que el paciente aporta y construir junto con él múltiples lecturas posibles del drama personal. Es una invitación a pensar en lo que se hace y hacer lo que se piensa.
También este método clínico es productor de creatividad. Potencia al máximo las capacidades creativas del sujeto. Es un desafío a generar nuevos y diversos argumentos y crencias de la historia de cada uno, a desmitificar, relatando sus propias leyendas, inventando nuevas y variadas. Es un aporte de multiplicidad de alternativas de solución al conflicto, conflicto que insiste con su tenacidad repetitiva.
Es tarea del terapeuta colaborar con el paciente para subvertir su lugar protagónico en su mito, su novela, su leyenda , su creencia de sí.
A modo de finalización concluyo que el Psicodrama es un método válido para explorar, elucidar e investigar sobre la creatividad y también lo considero una herramienta valiosa para contribuir al despliegue del proceso de producción creativa.
Bibliografía:
- Winnicott, D.. Realidad y juego. Buenos Aires, Gedisa Editorial, 1986 (gestión,
representación y dirección para esta edición Editorial Celtia SACIF de M.y R.)
- Deleuze, G./Parnet, C.. Diálogos. Valencia, Pre-textos, 1980.
- Moreno, J.L.. Psicodrama. Buenos Aires, Ediciones Hormé, 1987.
- Pavlovsky, E.. Proceso creador, terapia y existencia. Buenos Aires, Ediciones
Búsqueda SAEI, 1982 y Serie Lo Grupal (1 al 10), Buenos Aires, Ediciones Búsqueda.
- Troiano, G.. “ Nautilus, 20.000 leguas por el mundo creativo”. Madrid, Dirección
General de la Juventud-Comunidad de Madrid-Consejería de Educación y Cultura,
1993.
- Schverdfinger, S.. Artículos publicados:
”Talleres psicodramáticos con objetivos pedagógicos” (en coautoría). Revista Argentina
de Psicodrama y Técnicas Grupales, Número 4 - Año V - Abril de 1989. Pág.27 a 29.
“Acerca de la coordinación” (en coautoría). Prácticas y Aconteceres Grupales, El Bancadero
-Primeras Jornadas De la Universidad a la Diversidad. Ediciones Bancadero. Pág. 113 a 116. . “Psicodrama: una herramienta eficaz en el campo de la mediación”. Actualidad Psicológica, A
Año XXI - Nº 237, Noviembre 1996. Pág. 23-24.
11.-Publicado en la Revista UnosyOtros- Nº 32 –Año VII-Agosto-Setiembre 2000
Entre prácticas y reflexiones en Psicodrama Grupal
ACERCA DE GRUPOS HOY.
Intervención del coordinador en la dirección de una escena dramática en un grupo: “- ¿ qué sentís en este momento?-“, “ – ANGUSTIA-“, “- ponéle nombre a esa angustia-“...
Nombrar, poner palabra, adjudicar sentido, recuperar historia, relatar, narrar, recordar, evocar. Hablarse a sí mismo, ser hablado por otros.
Sujeto, ser social. Aunque la persona busque quedar a “resguardo” de los efectos del entorno social y se refugie en la soledad y el aislamiento, aún en su más oscura y arrinconada solitariedad, el sujeto es habitado por otros. La paralización, el aburrimiento, la inacción confina a la inutilidad, la impotencia, el aniquilamiento, porque entre otras cosas “pega” en la estima personal – la dignidad – y en la identidad social. El individuo siente tristeza, dolor, extrañamiento, añoranza, no sólo en situación de pérdida en vínculos afectivos, también en ocasión de dejar/ser dejado ó interrumpir/ser interrumpido en los espacios del quehacer cotidiano laboral.
“-Hacer, hacer, hacer no interrumpir ,la pasión es un ejercio en continuidad-”. De lo que acontece en un grupo sólo captamos .cortes, recortes, flashes de escenas, veloces, rápidas, continuas y contigüas, de a uno, de a dos, de a más compañeros en un grupo. Actualizar, recrear, inventar. Uno contigüo a otros, posibilidad de potenciar. Explorar, crear, investigar, proponer interrogantes, dejarse interrogar por otros. Exponer, no imponer. SON FORMAS DE RESISTIR los trastornos de ansiedad: pánico, fobias, depresiones, MODOS DE RE- INSTALARSE DESDE LO VITAL.
“-...estoy trabajando en grupo aún cuando el grupo no está.-”, “- a pesar de ser poquitos parecemos un montón-” , “-empezamos pocos, terminamos muchos-” .
INTERRUPCIÓN? FRACASO? FRUSTRACIÓN? ó NUEVAS FORMAS, DEVENIRES DE LA ACCION GRUPAL? Sucede a veces que los grupos finalizan antes del tiempo previsto o se diluyen porque los integrantes se van yendo de a uno. ¿Cuándo consideramos que se pasa del agrupamiento a la constitución del grupo?. La fundamentación de un grupo convive con la amenaza de su disolución. Cuándo consideramos que un grupo se ha disuelto?
GRUPOS RIZOMÁTICOS: efectos multiplicadores de los grupos en los sujetos aunque sigan “solos” individualmente y separados de sus compañeros del grupo. En reencuentros alegres de Talleres o Jornadas he observado ex – integrantes que han aprendido vivencialmente en grupo, y han generado espacios con modalidades diferentes en sus quehaceres del cotidiano personal y laboral,efecto multiplicador del aprendizaje vivencial grupal.
REPRODUCCIÓN O MULTIPLICACIÓN?
Maravillosa invención de Eduardo Pavlovsky y Hernán Kesselman, la técnica- Arte de la Multiplicación Dramática .
Considero que un grupo cualquiera sea su objetivo específico es potente en la medida que propone y propicia efectos multiplicadores (y no reproductores-imitadores), en el sentido de explorar, experimentar, inventar, crear, problematizar el campo de acciones.
“-no hay compromiso-”, “-se da el toco y me voy-”, “- se fue a hacer la suya, nos dejó porque retomó su estudio/ se mudó/ armó un proyecto con otros-” . GRUPOS ERAN LOS DE ANTES?. Solía trabajar casi meticulosamente atendiendo al resguardo de la intimidad del grupo, reglas de abstinencia y restitución, análisis de la transferencia con la coordinación y entre los integrantes, el proyecto a largo plazo, el compromiso y cumplimiento del contrato grupal, la piedra fundacional del grupo, narración del imaginario, ilusión grupal, representación del nosotros como identidad grupal. Importancia de los ausentes en el grupo.
AHORA laboramos prioritariamente las ilusiones subjetivas de cada uno en el grupo; se plantea la ausencia del grupo y la singular en cada uno. Escucho a menudo: “-individualidades que se reúnen, se agrupan, esto no es un grupo, es una reunión-“.
Es frecuente que los grupos se disuelvan, se aborten los proyectos, se interrumpan los haceres.
“-Cada uno se va al rincón de su guarida-”, aislamiento, solitariedad oscura o compulsión a una y otra reunión con gente en distintas actividades. “-está con todos y no está con nadie-”.Egoísmo, falta de solidaridad, de generosidad?
Me pregunto si lo que se “observa”como interrupciones en el hacer, no serían entonces devenires en este contexto social actual?.
Devenires que tienen su impulsión o motor en la fuerza que potencia el accionar en las condiciones de vida actuales.
“-los individuos pasan y los grupos quedan-”, “ -los individuos se van y dejan el grupo-”. Muchos de ellos van a otros grupos. Cuestión de circulación?
GRUPOS ÁTOMOS, PEQUEÑAS ISLAS Ó DIVERSIDAD DE GRUPOS EN RED?
Prefiero hoy en día hablar de red grupal y no de grupo-institución.
Creo en el devenir rizomático de los grupos o mejor dicho de los sujetos que contratan en un grupo. Red grupal como acontecer actual posible.
Considero los GRUPOS HOY espacios que se instituyen con carácter abierto y diverso.
“ÉXITO” O “FRACASO” DE LOS GRUPOS? Considero que el trabajo “reproductor” conlleva en su hacer-ser el aniquilamiento, la disolución, la frustración. El trabajo “multiplicador” propulsa, motiva, solidariza, desafía al hacer inventando, recreando en una búsqueda constante de alternativas creativas - “creativías de fuga ” -.
FUNCIÓN DEL COORDINADOR: formador de sujetos ó de objetos? Considero que el coordinador debe estar entrenado en renunciar a la rostridad, intervenir en estado molecular (concepto desarrollado por Pavlovsky, E. y Kesselman, H.)
Saber desapercibirse, soportar la exclusión, resistir la tentación del exhibicionismo-voyerismo. Los grupos “abandonan” al coordinador, los integrantes se van y el coordinador queda solo en el lugar reacomodando sillas, almohadones, vaciando ceniceros. Lo que sucede en el espacio -tiempo grupo es apenas un segmento, un recorte, un pliegue. Muchas veces el acontecer de los sujetos en el grupo se produce por fuera, lejos del grupo instituído, del centro, la producción a veces maquínica deviene traspasando los bordes, las fronteras, en la periferia.
PROYECTAR? El discurso postmoderno plantea una espera sin esperanza, afectos tristes, desesperanzados, aburridos, movimientos centrípetos del ser-sujeto existencial.
Qué son los G.E.T. -Grupos de Encuentros Terapéuticos-? Son un espacio recientemente abierto que comprende un dispositivo grupal con objetivos terapéuticos con una duración acotada de séis meses, como primera etapa , de experimentación, de un proyecto más amplio de investigación acerca de CÓMO QUEREMOS VIVIR HOY, QUÉ DESEAMOS PARA EL MAÑANA? Me propongo en este espacio: despertar a los afectos alegres, esperanzados, solidarios, amorosos; para trabajar en el sentido de laborar construyendo microterritorios de existencias posibles y potentes. Potenciar lo posible, la capacidad de desafío, de crear y recrear, de armar pequeñas asociaciones , pequeñas compañias de laboriosos esperanzados que se dispongan a des(a)pegarse luego del grupo para transformarse errante y deambulador por otros territorios, micros de su vida cotidiana.
Mi expectativa en los G.E.T. es promover el hacer en uno y otros y con otros, explorando las dificultades y padecimientos de cada integrante en el cotidiano personal y laboral para encontrar alternativas para afrontarlas y transformarlas;
que la persona haga de su miedo pareja con el entusiasmo, explore y enfrente sus dificultades y padeceres, reduscubra afectos alegres, intente desafiar insomnios y/o pesadillas capturantes, autovigilantes, inútiles porque impotentizan y detienen en el vacío y transformar en sueños que posibiliten levantarse, caminar, deambular, errar, equivocarse, construyendo, deconstruyendo y reconstruyendo . Permitirse tejer novelas, imaginar, desplegar, apropiarse de sus decisiones, realizar concreciones.
Por qué en un tiempo pautado de séis meses? Porque implica un compromiso en el grupo a corto plazo y el planteo del cierre es un final abierto, en diversidad, para la circulación y continuidad “en red grupal” alentando el entretejido de lazos solidarios y la posibilidad de reflexionar acerca de lo realizado , como siguiente etapa en este proyecto de investigación.
Crónica de un acontecimiento. Actualización de la potencia.
Caía la tarde de un Sábado de junio, comenzaba el invierno aquí en Buenos Aires, cuatrocientas personas se encontraban de pié en un emotivo e intenso aplauso que los envolvía, y sobrevolaba el salón en un clima de alegre celebración. ¿ Qué celebraban? ¿ La emocionada conmemoración de un acontecimiento ético político ocurrido hace treinta años ? ¿ La potencia producida en ese encuentro, la inauguración de otro posible?.
Ambas cosas. Paradojas del tiempo. Presente que se abre infinitamente, siendo un pasado que esta dejando de ser, y un futuro que se está pariendo.
Amando Bauleo, Hernán Kesselman, Eduardo Pavlovsky ,Gilou Garcia Reynoso, Juan Carlos Volnovich, están ahí, siendo Plataforma, sus voces son vibraciones que se multiplican en los cientos de cuerpos presentes y las palabras de aquel enunciado laten ahora deseosas de nuevos actos. Algo se está produciendo.
Es difícil precisar cuándo y dónde comenzó, ¿ qué importancia nos merece ?, podemos situar el mes de Febrero, como el primer encuentro de ideas apasionadas que se acoplan y comienzan a propagarse, de voz en voz, boca a boca, no existe una forma, no hay condiciones materiales, ni económicas donde sostenerse, no hay exponsor oficiales, ni oficiosos. Si, una afirmación vital que se contagia y multiplica.
Convoca el Centro de Psicodrama Psicoanalítico Grupal coordinado por Eduardo Pavlovsky .Un grupo de psicodramatistas, psicólogos, trabajadores del campo de la salud y la cultura hacen máquina, y la necesidad del encuentro deviene en deseo de generarlo. Entre el 22 y 23 de Junio se desarrolla bajo el título “ Psicodrama Grupos e Instituciones”. La conmemoración del Manifiesto presentado por el Grupo Latinoamericano Experimental de Psicodrama en el Congreso de Amsterdan (con los testimonios de Carlos Martínez Bouquet y Fidel Moccio) y la ruptura que produjo Plataforma en la institución hegemónica del Psicoanálisis le insuflan pasión y mística al evento.
Artesanalmente, cuerpo a cuerpo y con el oficio de subsistir e insistir por lo márgenes, se inventa un espacio-tiempo que se ensancha poblado de existencias. Veinticuatro talleres, treinta y ocho trabajos escritos, diecinueve panelistas dicen presente.
Hemos protagonizado un acontecimiento.
Hemos revitalizado las ganas y la íntima certeza de que es posible seguir siendo, seguir produciendo aún en las condiciones que las políticas han diseñado para nuestro mundo cotidiano.
Más aún, ha sido fortalecida nuestra testarudez en inventar nuestro mundo.
Tenemos la sensación de estar haciendo ser una RE-FUNDACIÓN DEL MOVIMIENTO PSICODRAMÁTICO GRUPALISTA LATINOAMERICANO.
UN ACTO COLECTIVO DE CREACIÓN DE UN NUEVO MICROTERRITORIO EXISTENCIAL.
Y estamos hoy aquí, no porque es , sino para que sea.
Eduardo Pavlovsky, Silvia Schverdfinger y Daniel Vega
Mesa: Lineamientos teóricos del Psicodrama
Viernes 2 de Mayo de 2003 – 9 a 11 hs.
PSICODRAMA. TRAZOS ENTRE PRÁCTICAS Y REFLEXIONES.
Silvia Schverdfinger
“- él saldrá del encierro de afuera,
si se le abren las puertas hacia adentro -”
Edgar (pintor)
Edificio reciclando todo su frente. Obrero en silleta, obrero en balcones, obreros trabajando.Sala grupal entibiada , transpirada en las personas del grupo conversando (reunión informativa acerca de nuestros cursos de formación en psicodrama y coordinación grupal). Suena el timbre , -“vengo a buscar a mi compañero que quedó encerrado-“. Buscamos por las distintas salas, -“ no aquí no está –“, -“sí aquí está encerrado-“ , atraviesa la sala y se dirige a la ventana balcón, ayuda a su compañero a entrar para poder salir. Se suma algún integrante. Abrimos las puertas para entrar y para salir.
Agradecen y se van. Seguimos con la reunión.
Clima de intensidades.. Imprevisión. Azar. Un timbre y el azar. Cuerpos inquietos, impulsos, cuerpos en movimientos, yendo al encuentro de otro. Cuerpos venciendo la frontera (la ventana-balcón), cuerpos excluídos, cuerpos sostenedores y sostenidos. Cuerpo intrusivo que avanza por entre otros cuerpos. Subvirtiendo el orden , la organización establecida. Cuerpos alertas rozando otros cuerpos. Danzando juntos al rescate de otro cuerpo . Todo duró tres o cuatro minutos. Rápido, veloz, vertiginoso, algunos no entendían que estaba pasando, hubo vibraciones, intensidades, cuerpos sorprendidos, cuerpos tontos, cuerpos sabios. Algunos intentaron explicar a los otros.
Narración , relato, texto escrito de la escena producida. Otros expresaban sus sentimientos.
Hubo el azar, hubo lo imprevisto, hubo cuerpos en movimiento , se armó una máquina mágica y fugaz entre los cuerpos.
Surgieron las versiones de cada uno, sentimientos, pensamientos, acción. Reflexión. Había otro clima, entusiasmo, alegría, desconcierto, algo de inquietud, algo de pasión.
Nos volvimos a mirar, encuentros y desencuentros de miradas. Otras maneras de mirarnos.
Otros gestos. Otros ritmos respiratorios y cardíacos. Resonancias. Surgieron comentarios acerca del edificio, del barrio, de las calles, de la noche y de las noches en Buenos Aires, del trabajo de los obreros, del trabajo, de la desocupación, de las ganas de llegar, de las ganas de irse, de sus ámbitos de pertenencia, de sus exclusiones.
Segmentos, fragmentos, en continuidad, por voces en nombre propio y de otros, de sus razones , de sus temores, de sus expectativas en relación con hacer psicodrama, con ser psicodramatista.
Hacer psicodrama, ser psicodramatista. Cuestiones del ser haciendo y del hacer siendo y con otros, en microterritorios existenciales habitados por múltiples encuentros entre autores, maestros, compañeros de equipo, alumnos, pacientes a lo largo de los trayectos recorridos en estos más de veinte años. Con ellos voy construyendo el “cuaderno de navegación” de mis rutas en la clínica y en la docencia, en el trabajo institucional. Mapas y cartografías compuestas por conexiones, versiones, articulaciones, concepciones de la corriente del Psicodrama Psicoanalítico Argentino, de las líneas de pensamiento filosófico de Deleuze y Guattari, acoplándome, acoplándonos con mis compañeros de equipo, los más cercanos Daniel Vega y Carolina Pavlovsky en el Movimiento del Psicodrama actual de Eduardo- Tato - Pavlovsky .
Mi presentación, la presentación de los otros , de cada uno de los integrantes de un grupo, de Edgar el pintor nos conecta con el concepto de estar molar: necesitamos certeza, de organización del orden de lo instituído, filiación, linaje, clase, sujeto de la identidad, de la identidad individual, de un grupo, de una familia, de una sociedad. Presentación identitativa que coloca al Yo en máxima rostridad .
-“él saldrá del encierro de afuera”. Un mundo – hoy – único, globalizado. Único orden, capturante, encerrante, paralizante. La inacción confina a la inutilidad, la impotencia, el aniquilamiento. Surgen sentimientos de dolor, tristeza, extrañamiento, aislamiento, añoranza Los efectos “pegan” en la estima personal, en la dignidad personal, en la identidad social.
- “ él saldrá si le abren las puertas hacia adentro”. Hacer cuerpo con el cuerpo del otro. Movimientos , expresividad. Regímenes de percepción abiertos, diversos, múltiples. Caos, desorden, incertidumbre, lo desconocido de nuestro cuerpo , de nuestros sonidos, de los otros. Produce desvanecimiento del Yo, hay que transitar, atravesar estas angustias, soportar no entender, poder desapercibirse, dejarse y dejar acontecer, fluir. Significa renunciar a la rostridad, coordinador en estado molecular. El coordinador potente, por posible de transitar por entre los dos estares molar y molecular (Eduardo Pavlovsky y Hernán Kesselman).
Coordinar siendo dirigido por el acontecer del grupo. Coordinador abriéndose puertas adentro, en estado de máxima plasticidad, con la tensión del estar alerta con todos los sentidos en el devenir del grupo. Coordinar es intervención , es acto clínico, es acto pedagógico. Diagramar las reuniones, los discursos, bocetar, apenas unos lineamientos, anticipar un poco , y demorarse luego. Aprender a no ir a la búsqueda de hipótesis, interpretaciones, lecturas certeras, pre-supuestos, a los contenidos argumentales de la escena narrada o dramatizada, sino ir al encuentro de lo imprevisto, de lo azaroso, de lo menos probable y lo poco determinable. Romper con lo establecido y dejarse subvertir por el grupo.
Pienso entonces los grupos como espacios de potencia de creación de nuevos mundos, como máquinas deseantes de producción de multiciplidad de sentidos.
La escena es para nosotros la posibilidad del acontecimiento. No es un hecho, un suceso. Escena más que de la representación, de la presentación en el aquí y ahora incierto, habilitada para deslizarse por los planos de su superficie. Escena como composición estética, danza de los cuerpos con sus gestos, decires, intensidades , bloqueos. La escena de la geografía más que de la historia.
-“surgieron comentarios acerca del edificio, del barrio, de las noches de Buenos Aires, de la desocupación…..-“. En nuestro trabajo psicodramático no buscamos develar lo oculto, la escena latente, el corte vertical , la historia de ese sujeto.
Trabajamos explorando las singularidades de cada uno en lo múltiple , en lo diverso.
En la Multiplicación Dramática (inventada por L.Friedslewsky, H. Kesselman y E. Pavlovsky) encontramos más que un recurso teórico-técnico , un arte maravilloso para investigar estas dimensiones siempre presentes. Pensamos la escena como entrecruzamiento de los planos social, político, estético, lo singular de cada sujeto, de ese grupo , del colectivo .Provocar, romper con la versión monocular que cada uno tiene de sí mismo y de sus realidades. Nos proponemos desinvisibilizar, des-naturalizar las violencias, los sometimientos, las resignaciones, las impotencias.
“Cuerpos venciendo las fronteras…”. Intentar líneas de fuga que posibiliten escapar a la captura de las representaciones del sistema, descentrarse, ir por los bordes, por las grietas y fisuras, por los intersticios. Devenires rizomáticos de los sujetos en los grupos. Los grupos provocando efectos multiplicadores, no repetidores. Atravesar los obstáculos, no necesariamente abandonar el territorio sino sortearlo por los desvíos posibles.
Psicodramatizar requiere de capacitación , de entrenamiento. Entrenamiento corporal, de apertura y registro de los sentidos, de conocer con amplitud las posibilidades del propio cuerpo y de la potencia del reconocimiento del espacio. Requiere de gran sensibilidad y compromiso, de entrega y receptividad entre uno y otros, de la disposición a dejarse fluir explorando los distintos seres y estares posibles. Entrenamiento del pensamiento en escenas, elemento básico del psicodrama, requiere de la puesta en marcha de la capacidad creativa, lúdica e imaginativa. Soltarse, jugar, imaginar, crear son verbos de la resistencia, modos de instalarse desde lo vital, modos operandis de las travesías del vivir soñando e inventando cada vez otros mundos posibles. Regla básica del Psicodrama es jugar, crear y sostener una ficción, ser protagonista, ser sujeto activo de la vida propia.
Trabajamos con la Multiplicación Dramática , escenas de resonancias y consonancias , deslizamientos por las superficios en el espacio –tiempo delimitado como espacio dramático de las escenas que prestan otros. Agenciamiento colectivo. Protagonismo colectivo. Posibilidad de co-construir el proceso de conocimiento, de investigación, de aprendizaje. Luego los breves escritos de resonancias que vuelven para hacer máquina acoplando y modelando las producciones dramáticas. Memorias del grupo y construcción colectiva de saberes, multiplicación literaria que anticipa y desvía nuevos agenciamientos que se producirán en ese contrato ficcional. Composición estética , danza de saberes de investigación – acción – reflexión. Y la disposición a dejarse sorprender cada vez.
Entonces digo – decimos, que el Psicodrama es mucho más que una teoría y una técnica. Es un articulador entre la político, lo social, la estética, la clínica, el arte, la literatura. Psicodrama como cuerpo deviniendo en nuevos y diferentes territorios que ya no son solo de las prácticas de las psicoterapias. Psicodrama es una herramienta de intervención, en tanto y en cuanto trabajamos más que por sus posibilidades de aplicación por las que tienen que ver con la implicación.
Considero la función de la coordinación como una permanente interrogación de su hacer-siendo. Para qué? Cómo? Dónde? de aquello que contiene sus prácticas. Nuestra responsabilidad como profesionales de la salud, de la educación, es proponer interrogarnos acerca de las condiciones psicosociales de producción de subjetividad que atraviesan el cotidiano vivir y disponerse a facilitar, posibilitar en los espacios de sus prácticas la proposición de construcción de mejores y distintas condiciones de vida. Cómo construímos las condiciones de probabilidades y cómo producimos las condiciones para la invención, para pensar y hacer colectivamente . Interrogarnos acerca de la acción, como complejo proceso de producción de subjetividad, entendiendo a ésta como las formas de pensar, de sensibilidad, las maneras de afectación y las posibilidades de expresión de los sujetos (Daniel Vega).
Preguntarnos acerca de las cuatro dimensiones siempre presente en nuestras prácticas y en nuestros discursos, me refiero a la dimensión político-ideológico, a la ética, a la teoría y la técnica , a la estética.
Poder propiciar salir del lugar de objeto de los sucesos para ser sujetos de acontecimiento. Ser dignos de lo que nos ocurre. Ser libres, en tanto responsables y autónomos.
Proyectar? El discurso postmoderno plantea una espera sin esperanza, afectos tristes, desesperanzados, aburridos, movimientos centrípetos del ser-sujeto existencial.
Cómo queremos vivir hoy, qué deseamos para el mañana?
Propongo en los espacios grupales tanto en los terapéuticos como en los pedagógicos, despertar a los afectos alegres, esperanzados, solidarios, amorosos, para trabajar en el sentido de laborar construyendo microterritorios de existencias posibles y potentes explorando dificultades y padecimientos del cotidiano personal y laboral y descubriendo alternativas para afrontarlas y transformarlas.
Potenciar lo posible, la capacidad de desafío, de crear y recrear, de armar pequeñas asociaciones, pequeñas compañias de laboriosos esperanzados que se dispongan a des(a)pegarse luego del grupo para transformarse errante y deambulador por otros territorios, micros de su vida cotidiana.
Referencias bibliográficas.
H. Kesselman, E. Pavlovsky: La multiplicación dramática
E.Pavlovsky, H. Kesselman, J.C: De Brassi. Escenas Multiplicidad (Estética y micropolítica)
E. Pavlvosky,. Psicodrama y Literatura
D. Vega . Capturas, transformaciones e incertidumbres, del libro Travesías Institucionales. Escritos de una subjetividad implicada en el campo social. Otras Clínicas. Por Daniel Vega y colaboradores.
D. Vega. El silencio de los invisibles del libro citado.
C. Pavlovsky, La Estética molecular de la escena o los límites del Psicodrama. En Lo Grupal 8 , por E. Pavlvosky y colaboradores.
C: Pavlovsky. Suplir la interpretación por la experimentación. Apuntes acerca del cuerpo (sin órgano)Rev. Campo Grupal. – Marzo 2000
S. Schverdfinger. Psicodrama: un dispositivo para la producción creativa. Rev. Actualidad Psicológica. En-Febr. 1999.
S. Schverdfinger. Entre Prácticas y reflexiones. Psicodrama Grupal en el ámbito de la Universidad. Rev. Campo Grupal – Julio 2000.
S. Schverdfinger. Entre prácticas y reflexiones en Psicodrama Grupal. Acerca de Grupos Hoy. Rev Unos y Otros. Julio -2000
14.-Entre prácticas y reflexiones del Psicodrama y la Coordinación Grupal-(II)Marzo 2007-Publicado en la Revista Campo Grupal del mes de Junio 2007.-
Por Silvia Schverdfinger*
Hace más de 25 años fui al encuentro del conocimiento del Psicodrama y tuve la fortuna de aprender directamente con algunos de los maestros y creadores del Psicodrama en la Argentina y en Latinoamérica. Puedo decir hoy con certeza que cambió el rumbo de mi vida y mi manera de pensar, ver y vincularme con las personas, los espacios y los quehaceres.
Sumé al ejercicio de “la palabra precisa”, el lenguaje corporal y psicodramático.
El Psicodrama es un método, una herramienta que posibilita agudizar los registros de percepción de uno mismo y de los otros. Facilita la conexión con las sensaciones y las emociones y potencia la creatividad de la que somos capaces de desarrollar por ser sujetos . El trabajo con las escenas nos permite “vernos “ y “ver a los otros” desde múltiples sentidos .
Hacer Psicodrama nos ejercita en ponernos en el lugar del otro y habitar diversos personajes en el mundo propio y de los demás. Abre a nuevas perspectivas y versiones posibles. Ayuda enormemente a realizar diagnósticos de situación. Es un entrenamiento personal para conectarnos con lo que nos afecta y lo que nos pasa con lo que le afecta al otro.
El Psicodrama hoy atraviesa múltiples disciplinas y prácticas y es un excelente articulador de los campos de la clínica, el arte, la cultura, lo social.
Psicodrama como cuerpo deviniendo en nuevos y diferentes territorios que ya no son solo de las prácticas de las psicoterapias. Psicodrama es una herramienta de intervención, en tanto y en cuanto trabajamos no sólo por sus posibilidades de aplicación sino además por las que tienen que ver con la implicación.
Hacer psicodrama, ser psicodramatista. Cuestiones del ser haciendo y del hacer siendo y con otros, en microterritorios existenciales habitados por múltiples encuentros entre autores, maestros, compañeros de equipo, alumnos, pacientes a lo largo de los trayectos recorridos en estas dos décadas y media. Con ellos voy construyendo el “cuaderno de navegación” de mis rutas en la clínica y en la docencia, en el trabajo institucional. Mapas y cartografías compuestas por conexiones, versiones, articulaciones, concepciones de la corriente del Psicodrama Psicoanalítico Argentino, de las líneas de pensamiento filosófico de Deleuze y Guattari, componiendo junto con otros el movimiento- líneas de psicodrama actual de Eduardo- Tato - Pavlovsky .
Psicodramatizar requiere de capacitación , de entrenamiento. Entrenamiento corporal, de apertura y registro de los sentidos, de conocer con amplitud las posibilidades del propio cuerpo y de la potencia del reconocimiento del espacio. Requiere de gran sensibilidad y compromiso, de entrega y receptividad entre uno y otros, de la disposición a dejarse fluir explorando los distintos seres y estares posibles. Entrenamiento del pensamiento en escenas, elemento básico del psicodrama, requiere de la puesta en marcha de la capacidad creativa, lúdica e imaginativa. Soltarse, jugar, imaginar, crear son verbos de la resistencia, modos de instalarse desde lo vital, modos operandis de las travesías del vivir soñando e inventando cada vez otros mundos posibles. Regla básica del Psicodrama es jugar, crear y sostener una ficción, ser protagonista, ser sujeto activo de la vida propia.
Trabajamos con la Multiplicación Dramática- arte más que teoría y técnica inventada por Eduardo Pavlovsky- Hernán Kesselman y Luis Friedlevsky- , escenas de resonancias y consonancias , deslizamientos por las superficios en el espacio –tiempo delimitado como espacio dramático de las escenas que prestan otros. Agenciamiento colectivo. Protagonismo colectivo. Posibilidad de co-construir el proceso de conocimiento, de investigación, de aprendizaje. Luego los breves escritos de resonancias que vuelven para hacer máquina acoplando y modelando las producciones dramáticas. Memorias del grupo y construcción colectiva de saberes, multiplicación literaria que anticipa y desvía nuevos agenciamientos que se producirán en ese contrato ficcional. Composición estética , danza de saberes de investigación – acción – reflexión. Y la disposición a dejarse sorprender cada vez.
Pensamos los grupos como espacios de potencia de creación de nuevos mundos, como máquinas deseantes de producción de multiciplidad de sentidos.
Hacer cuerpo con el cuerpo del otro. Movimientos , expresividad. Regímenes de percepción abiertos, diversos, múltiples. Caos, desorden, incertidumbre, lo desconocido de nuestro cuerpo , de nuestros sonidos, de los otros. Produce desvanecimiento del Yo, hay que transitar, atravesar estas angustias, soportar no entender, poder desapercibirse, dejarse y dejar acontecer, fluir.
Coordinar es intervención , es acto clínico, es acto pedagógico. Diagramar las reuniones, los discursos, bocetar, apenas unos lineamientos, anticipar un poco , y demorarse luego. Aprender a no ir a la búsqueda de hipótesis, interpretaciones, lecturas certeras, pre-supuestos, a los contenidos argumentales de la escena narrada o dramatizada, sino ir al encuentro de lo imprevisto, de lo azaroso, de lo menos probable y lo poco determinable. Romper con lo establecido y dejarse subvertir por el grupo. Coordinar siendo dirigido por el acontecer del grupo. Coordinador abriéndose puertas adentro, en estado de máxima plasticidad, con la tensión del estar alerta con todos los sentidos en el devenir del grupo. Coordinador potente, por posible de transitar por entre los dos estares molar y molecular – conceptos de Eduardo Pavlovsky y Hernán Kesselman.
La escena es para nosotros la posibilidad del acontecimiento. No es un hecho, un suceso. Escena más que de la representación, de la presentación en el aquí y ahora incierto, habilitada para deslizarse por los planos de su superficie. Escena como composición estética, danza de los cuerpos con sus gestos, decires, intensidades , bloqueos.
Hacer psicodrama y coordinar grupos me sigue afectando alegremente en la medida que propicia salir del lugar de objeto de los sucesos para ser sujetos de acontecimiento.
Me sigo reconociendo en aquellos que hoy expresan “el psicodrama me cambió la vida”.